Sergio Vidal, antropólogo brasileño, se dedica a investigar desde hace 10 años los diferentes aspectos del cannabis, entre ellos, el aspecto social.
En esos años de grandes investigaciones, recibió invitaciones para debatir en seminarios, lo cual hizo que se convirtiera en un activista de la legalización de dicha planta. Sus investigaciones eran tan buenas que se difundieron rápidamente por Portugal, ya que no había muchos artículos para ser leídos. Se convirtió en un organizador de la Marcha de la Maconha en Brasil.
Después de su éxito Sergio Vidal, unió todo su material para elaborar un libro que trata sobre el uso de psicoactivos, llamado “Cannabis Medicinal, introducción para el cultivo indoor”. El cual fue lanzado en diciembre de 2010, con un total de 3000 ejemplares.
Tal libro, no tuvo mucho apoyo ya que varias empresas pensaban que daba iniciativa al cultivo del cannabis. Él explico que solo vendía un libro y no la planta. Decidió que solo serían vendidas las primeras 160 páginas del libro y que él, con ayuda de amigos tendría que financiar los gastos para que pudieran ser publicadas esas páginas.
Sin embargo, se cuentan con lecturas más amplias y de índole científica que desmitifican lo negativo de la cannabis, como el de Simón Brailowsky que da a conocer a partir de estudios los efectos psicofarmacológicos de diferentes sustancias entre ellas el THC de la cannabis (1) o el texto de Schultes (2) o Hoffman (3) también con experiencias subjetivas de sus respectivos encuentros.
Principalmente, la mayor parte de la literatura dedicada a la marihuana es sobre todo en este proceso desmitificador de la sustancia, atribuyéndole dotes alimenticias, medicinales, curas milagrosas y hasta para deshacerse de la resaca después de una noche de fiesta, es sin embargo aquella que se dedica a hablar de los procesos cerebrales y de las cualidades químicas y cómo aprovecharlas mejor, los libros que más interés causan.
Día día se abren más editoriales o tiendas especializadas en este tipo de productos que no contemplan solo los libros al respecto, sino también una amplia gama de souvenirs y otro tipo de información haciendo de la marihuana un producto fácilmente comercial entre diversos sectores sociales, así también, sus efectos son recordados en libros como El conde de Montecristo, o Las mil y una noches, o también en series de televisión y libros, así como últimamente vemos la característica hoja en incontables manifestaciones.
Es sin embargo la literatura la que deja en los usuarios información más amplia y que les permite conocer otros usos que se le pueden dar aparte de los recreativos, y por qué no, incluso se pueden encontrar con recetas de cocina ya como parte del folclore.
1. Brailowsky, Simón. Las sustancias de los sueños. Neuropricofarmacología. FCE. 1995.
2. Schultes, R E., Plantas alucinógenas, La prensa médica, México, 1982.
3. Hoffman, A. Plantas de los dioses, FCE, México, 1982.
Sin embargo, se cuentan con lecturas más amplias y de índole científica que desmitifican lo negativo de la cannabis, como el de Simón Brailowsky que da a conocer a partir de estudios los efectos psicofarmacológicos de diferentes sustancias entre ellas el THC de la cannabis (1) o el texto de Schultes (2) o Hoffman (3) también con experiencias subjetivas de sus respectivos encuentros.
Principalmente, la mayor parte de la literatura dedicada a la marihuana es sobre todo en este proceso desmitificador de la sustancia, atribuyéndole dotes alimenticias, medicinales, curas milagrosas y hasta para deshacerse de la resaca después de una noche de fiesta, es sin embargo aquella que se dedica a hablar de los procesos cerebrales y de las cualidades químicas y cómo aprovecharlas mejor, los libros que más interés causan.
Día día se abren más editoriales o tiendas especializadas en este tipo de productos que no contemplan solo los libros al respecto, sino también una amplia gama de souvenirs y otro tipo de información haciendo de la marihuana un producto fácilmente comercial entre diversos sectores sociales, así también, sus efectos son recordados en libros como El conde de Montecristo, o Las mil y una noches, o también en series de televisión y libros, así como últimamente vemos la característica hoja en incontables manifestaciones.
Es sin embargo la literatura la que deja en los usuarios información más amplia y que les permite conocer otros usos que se le pueden dar aparte de los recreativos, y por qué no, incluso se pueden encontrar con recetas de cocina ya como parte del folclore.
1. Brailowsky, Simón. Las sustancias de los sueños. Neuropricofarmacología. FCE. 1995.
2. Schultes, R E., Plantas alucinógenas, La prensa médica, México, 1982.
3. Hoffman, A. Plantas de los dioses, FCE, México, 1982.

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