viernes, 11 de noviembre de 2011

De cómo la marihuana se convierte en ilegal. . .


En 1545 llegó el cáñamo a América y su cultivo se expandió por todo el continente utilizado para hacer tejidos, papel y cuerdas. Como la mayoría de las redes, velas y cuerdas de las carabelas de su época, las de Cristóbal Colon por mencionar algunas conocidas, estaban hechas con tejidos de cáñamo.

Esto no cambió en años, además se usaba en rituales religiosos, medicinas que desde la antigua China e India se conocían como remedio para tratar cólicos, dolores musculares, gota, reumatismo, vómito y falta de apetito, hasta infecciones parasitarias, malaria, diarrea, entre tantas otras. Otro de sus usos, clave para esta historia, fue la fabricación de papel de cáñamo que tomo un fuerte impulso en la industria estadounidense a principios de 1900. No fue hasta en los años 30’s que la empresa DUPONT patentó el tratamiento químico que se usa para convertir la pulpa de madera en papel, que el papel de cáñamo y para efectos prácticos, el cultivo de cáñamo en general se vio amenazado (1).

Había potencial en el recién patentado producto, pero había que sacar de la competencia al papel de cáñamo que a pesar de ser más caro que el papel de pulpa de madera, era sumamente ecológico al no sacrificar hectáreas enteras de bosques y era preferido por su calidad y resistencia. El nuevo socio de DUPONT, William Randolph Hearst también conocido por ser el padre de la “Prensa Amarillista” se acerco al entonces Secretario del Tesoro Andrew Mellon, cuyo sobrino político, Harry J. Anslinger fungía como director del Buró Federal de Narcóticos y Drogas Peligrosas de los Estados Unidos. Para entonces y durante la Ley Seca de los 20’s, el uso recreativo de la marihuana (nombre que le dieron en México al cáñamo o cannabis) se había vuelto un sustituto accesible a falta de alcohol, y había comenzado a ser prohibido como tal en otras partes del mundo. Hearst, a través de sus periódicos sensacionalistas desarrolla una teoría racista promoviendo que negros y mexicanos se vuelven bestias salvajes que roban, violan y matan a la indefensa población blanca, tan pronto como consumen marihuana. Algunos de los terribles delitos de éstos consumidores incluían mirar 2 veces a una mujer blanca o pisarle la sombra a un hombre blanco. Hearst tenía además una rencilla personal contra los mexicanos, derivado del arrebatamiento de 800,000 acres de tierra que tenía en México, a manos del ejército de Pancho Villa (2).

Dejando leyendas de lado, la estrategia de satanización funcionó. Y a la causa, además de las indefensas y aterrorizadas comunidades blancas, se le sumaron más interesados… Las crecientes y bien relacionadas industrias del algodón, y de tejidos sintéticos como el nylon y el plástico también impulsaron la prohibición de la mariguana en pro de sus propios intereses. Tal es la suerte, que para diciembre de 1937 el congreso vecino aprobó su prohibición con el llamado “Marihuana Tax Act”, el departamento encargado de perseguir y penalizar el transporte, posesión, distribución y por supuesto consumo de cannabis, fue el dirigido por Anslinger, departamento que más tarde se convertiría en el Drug Enforcement Administration mejor conocido como D.E.A (3).

Hubo posteriores argumentos médicos que pedían despenalizar el uso con este fin, los galenos afirmaban no haberse inmiscuido antes, por desconocer que el cáñamo era también conocido como marihuana. No fueron los únicos engañados, sin embargo, un año más tarde por presión de EU, la prohibición del cannabis fue incluida en la Convención Internacional del Opio, comprometiendo así a todos los países suscritos, a su criminalización absoluta.

La frontera con México comenzó a ser el lugar de entrada de los cargamentos de marihuana para ser consumida en el país. De repente, la zona de frontera se militarizó y la violencia aumentó. En 1972 se creó la agencia de Lucha Contra la Droga, DEA por sus siglas en inglés. La agencia no necesita una orden judicial para allanar una vivienda.

Mientras en varios países del mundo la marihuana es consumida de manera recreativa o medicinal, bajo el amparo de las leyes, en Estados Unidos se endureció la ley contra el consumo de estupefacientes, incluida la marihuana. México comenzó a librar una lucha sin cuartel contra el creciente narcotráfico, manejado por los brutales carteles. Desde 2006 hasta la fecha, han muerto más de 35,000 personas en la lucha contra el narcotráfico.

En los años ochenta, durante las presidencias de Ronald Regan, se endureció la prosecusión de casos relacionados con el consumo de marihuana. En promedio, hubo una convicción cada 38 segundos. Mientras tanto, varios estados en EU comenzaron a legalizar el uso medicinal de la marihuana, como Washington, Alaska, Maine, Oregon, Hawai, Maryland y Nevada. También se legalizó en Canada. En el año 2003, las farmacias en Holanda fueron obligadas a tener en stock marihuana medicinal para los pacientes que tenían prescripciones para su uso o consumo.

Años más tarde, los estados de Rhode Island, New Mexico, Michigan y New Jersey aprobaron leyes que permiten el uso medicional de la marihuana. En las elecciones de 2010, los votantes de California rechazaron una iniciativa que proponía la legalización de la posesión y el consumo de la marihuana con fines recreativos. Esto ha cambiado mucho desde entonces, y cada vez más intelectuales, diplomáticos, mandatarios, ex mandatarios y países enteros se abren a la despenalización de su uso tanto industrial, como medico y/o recreativo ó “lúdico”, incluso en algunos estados de los Estados Unidos.










1. Herer, Jack. El emperador está desnudo. El cáñamo y la conspiración de la Marihuana. Editorial Castellarte, Madrid, 2002
2. García Vallejo, Juan Pablo. La disipada historia de la marihuana en México, 1492-2010, Editado por Eterno Femenino Ediciones. México, 2011.
3. Arana, X. Cannabis: Salud, Legislación Y Políticas De Intervención, Editorial Dykinson, Barcelona 2008.

La marihuana en la historia de la humanidad

El cannabis tiene su origen en Asia Central y del sur, y su uso se remonta a 3000 a. C. en diferentes rituales en Rumania, en la India y Nepal, y se le asocia con la droga que usaban los vedas, así como también se tiene conocimiento de su uso por parte de los asirios que la denominaban qunubu que derivó en cannabis (1).

Existe material arqueológico que sugiere que su uso se ubica también con los escitas y también se han encontrado pipas rituales en África con restos de cannabis.



Los escritos más antiguos que se conocen sobre el consumo de cannabis proceden del emperador chino Shen Nung en 2727 a.J.C. Dependiendo de las culturas, se observa un uso profano o religioso. Se cultivó por primera vez en Asia y fue utilizada en la India en el 2000 a.J.C. en ceremonias religiosas donde se veneraba la planta, denominándola “fuente de felicidad y de vida”; las tradiciones brahmánicas posteriores consideraban que su uso agilizaba la mente, otorgaba salud y concedía valor, así como potencia sexual. Otros testimonios escritos sobre su uso en Oriente Medio datan del 500 a.J.C. y en estudios realizados por Creighton y Clay sugieren que en el Antiguo Testamento se hace referencia al cáñamo.


El cultivo de cannabis se extendió de forma importante para la producción de fibra vegetal, empleada para hacer cuerdas, alpargatas, sacos, tejidos, etc. Además de las semillas se extraía un aceite secante que se utilizaba para la fabricación de pinturas y jabones. La Europa céltica antes de la conquista romana, tenía grandes extensiones dedicadas al cultivo del cáñamo. En la antigüedad abundaba una forma muy peculiar de administración que consistía en arrojar trozos de hachís sobre brasas y piedras calientes e ir respirando el humo que se desprendía. También parece que existió un vino “resinato” compuesto de resina de cáñamo (2).


En la civilización grecorromana, según explica el historiador Herodoto, fue usado como instrumento recreativo en fiestas de ricos, ya que era un producto importado de Egipto y muy caro, sin embargo en general nunca fue una droga usada por las clases sociales altas como ocurrió con la morfina o la cocaína. El uso terapéutico no fue relevante en los postulados hipocráticos y galénicos, aunque se refieren a ella en relación como remedio para la otitis media. Su uso quedó relegado a ungüentos y cocimientos de brujería.

Desde Oriente Medio el uso del cannabis se extendió al Imperio Islámico a través del Norte de África, aunque su uso tuvo detractores como el emir Soudouni Schekhounia de Arabia, que lo prohibió en 1378 y el historiador árabe Al Magrii responsabilizó al cannabis de la decadencia de la sociedad egipcia.

Con la llegada del renacimiento de la medicina científica occidental, a partir del siglo XV, quedó el uso terapéutico del cannabis desplazado de la farmacopea. Sólo en África y ciertas zonas de Asia mantuvo su arraigo como medicina de múltiples usos, como vehículo de meditación para chamanes, fakires, yoguis y derviches, y como una droga recreativa para distintos estratos sociales.

El cannabis se extendió al hemisferio occidental en 1545 cuando los españoles lo importaron a Chile para emplear su fibra. El cannabis se cultivaba en 1611 en las colonias americanas de Jamestown y Virginia, y en 1629 en Nueva Inglaterra. Aunque el principal destino del cultivo durante el periodo colonial era la producción de cuerda, existen datos de que los colonos conocían sus propiedades psicoactivas. George Washington cultivaba cáñamo en Mount Vernon y una lectura detallada de sus diarios puede llevar a la conclusión de que separaba las plantas hembras para su uso medicinal (idem).

El uso no médico del cannabis en Europa Occidental fue introducido probablemente por las tropas de Napoleón cuando volvieron de la campaña de Egipto a principios del siglo XIX, aunque ya era conocido en el siglo XVIII, y en 1735 Carolus Linnaeus le asignó el nombre científico de cannabis sativa. Su consumo estaba relegado a pequeños círculos intelectuales como el famoso Club des Haschischiens, fundado en 1840 por ilustres escritores franceses como Balzac, Baudelaire, Dumas, Gautier, Delacroix. También en esa década se inició un amplio uso terapéutico en Estados Unidos a partir de las investigaciones de los médicos W. B. O`Shaughnessy, Jacques J. Moreau y Fitz Hugh Ludlow. Desde 1850 y hasta 1942 el cannabis estuvo incluido en la farmacopea y empresas farmacéuticas como Parker-Davis, Lilly, Squibb y Burroughs-Wellcome comercializaban preparados que la contenían. Durante la década de los veinte del pasado siglo, proliferó el uso de marihuana en Estados Unidos debido a la Ley Seca y a la exposición de los soldados a la sustancia durante las campañas en América Central y Caribe (3).

A mediados de los años sesenta con la llegada del movimiento psicodélico, se extendió rápida y masivamente entre la juventud americana y europea, asociada inicialmente a actitudes contestatarias y a movimientos contraculturales. Si hasta entonces los productores de marihuana habían sido México, Colombia y algunas zonas del Caribe, a partir de la década siguiente el primer productor mundial pasó a ser Norteamérica, y mediante técnicas avanzadas de cultivo, tanto en campo abierto como en interiores, ha llegado a desarrollar las mejores variedades del mundo. En lo que respecta al hachís, los grandes productores tradicionales son países asiáticos como Afganistán, Pakistán, Nepal y países pertenecientes al Mediterráneo como Turquía, Egipto, Líbano y Marruecos. Hoy en día sólo Afganistán, Pakistán y Marruecos siguen produciendo cientos o miles de toneladas anuales, siendo Marruecos el que posee actualmente la hegemonía del mercado Europeo. Después del alcohol el hachís y la marihuana son las drogas consumidas con más frecuencia (4).










1. Miller, Ga (1911). Encyclopedia Britannica. 34 (11th edición). 761–762.

2. Cunliffe, Barry W. (2001). The Oxford Illustrated History of Prehistoric Europe. Oxford University Press. p. 405. ISBN 0-1928-5441-0.

3. O. Ray C. Ksir, Drugs, society and human behaviors, 6a edición Mosby San Luis, 1993

4. Walton, Robert P. (1938). Marijuana, America's New Drug Problem. J. B. Lippincott. p. 6.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Holanda considera legalizar marihuana

Se quiere legalizar la marihuana en Holanda y una parte de Bélgica  para que ya no se presenten los problemas sociales con las ventas ilegales. Aun así Demócrata Cristiano dice que legalizarla va en contra de las obligaciones holandesas. Sin embargo es legal la venta de café que contiene una parte de marihuana, la cual atrae a más de 5000 turistas diariamente.

El Ministro Jan Peter Balkenende tiene que enfrentar las presión y las propuestas de los partidos liberales demócratas y de los conservadores. 
Lo que se quiere lograr con legalizar la marihuana es que el consumo de energía eléctrica que es robada, disminuya y así mismo no se tengan problemas de incendios; como se permite cultivar más de 5 plantas, las cuales se cultivan en casas o cuartos abandonados. 

Al legalizar la droga, Holanda podría empezar a cobrar impuestos a sus turistas, principalmente alemanes y franceses,  que genera miles de millones de dolares al año. Con esto se lograría controlar el contrabando a través de la frontera. 


La contra parte argumenta principalmente que la legalización de las drogas es un tema preocupante a nivel social, ya que el hecho de usar las sustancias conocidas como drogas blandas (esto es, aquellas que tienen bajos o escasos efectos perjudiciales en la salud comparados con los efectos de las drogas duras) puede ocasionar que paulatinamente la necesidad fisiológica vaya de las drogas blandas a las duras con irreversibilidad en el organismo.


Se tienen opiniones polarizadas, ya que hay quienes se oponen de una forma radical o quienes las aceptarían sin condición alguna; y esto viene principalmente de factores como el de la edad, esto es, cuanto mayor edad hay, menor aprobación a la legalización de las drogas, o viceversa.


Existen encuestas que aportan indicadores que permiten ver las diferentes opiniones de la población, como la que indica el siguiente cuadro que de forma esquemática muestra el apoyo que se da:



Fuente: encuesta Gallup. Recuperado 11 - 11 - 11 de 
http://pijamasurf.com/wp-content/uploads/2011/10/marihuana-legal.gif




La clasificación de las personas de las que se tomó la opinión, también permite conocer de qué sectores sociales proviene, como se mencionaba antes, el sentimiento de legalizar o no la sustancia conocida como marihuana:






Fuente: Idem




El cuadro anterior, confirma la hipótesis en torno a la edad, pero también arroja el factor de ideología política, donde los liberales la aprueban al contrario de los conservadores; en el factor sexo, los hombres tienen a una postura de apoyo a la legalización mientras que las mujeres no; además, la mayoría de los que la han probado, también están a favor de su despenalización o simplemente no la rechazan.


Sin duda es interesante seguir esta tendencia en por de la legalización de la marihuana, aunque necesitará ser mucho más contundente para ejercer una verdadera presión al aparato político - financiero que se beneficia de la prohibición de esta milenaria planta, tanto los bancos que lavan el dinero, las prisiones privadas que lucran con las enormes cantidades de prisioneros encarcelados por posesión o tráfico de marihuana.






Efectos Psicológicos

Son varios los efectos como la pérdida de memoria a corto plazo, la capacidad de concentración, confusión, estados de pánico, alteración de la realidad, la capacidad de razonar disminuye, falta de interés, insomnio,  se sufre de depresión en algunos casos y se sufre el “síndrome amotivacional”, que se caracteriza por la falta de interés y poca motivación en las relaciones personales.


El THC puro en sujetos no habituados al consumo tiene efecto al administrar 2 mg fumándolo, lo que provoca una euforia discreta, 5 mg si es ingerida, pero al incrementarse la dosis da origen a estados de cambios en la percepción y sentido del tiempo, cambios en la imagen corporal, distorciones perceptuales, incoordinación muscular, ilusiones o alusionaciones, la memoria a corto plazo se altera, se deteriora la capacidad de realizar tareas que requieren estados mentales múltiples o secuencias precisas de movimientos.


Las dosis elevadas de THC pueden producir estados tóxicos severos con sentimientos de pánico y paranoia, despersonalización, angustia extrema, y estos estados se pueden dar tanto en individuos que están habituados a la sustancia como los que no, pero son más frecuentes en enfermos psiquiátricos (como aquellos que padecen esquizofrenia).


A partir de estudio toxicológicos que vienen desde 1944 de la Academia de Ciencias de Nueva York, se realizaron estudios en la Armada de los Estados Unidos a las tropas que se encontraban en Panamá en el año de 1930 y se observaron las siguientes conclusiones:
1. La marihuana en dósis efectivas interfiere con el funcionamiento intelectual.
2. No cambia la estructura de la personalidad del individuo, sino que produce una sensación de autoconfianza que se expresa en el pensamiento, no en la acción ya que de hecho, la actividad física disminuye.
3. Los que ha fumado marihuana por años no muestran deterioro físico o mental atribuido a la droga.
(1) O. Ray y C. Ksir, Drugs, society and human behavior, 6a edición ed. Mosby, San Luis, 1993.


Se habla del daño cerebral y de locura que produce la cannabis, y a pesar de que se han encontrado pruebas en animales de dicho daño cerebral (en el hipocampo), éste no ha sido confirmado en los seres humanos, y es que la insanidad que se adjudica al uso de la marihuana es injustificado, ya que es relativamente fácil distingir los efectos de la marihuana de los del alcohol, tranquilizantes, solventes orgánicos, etc.


Otro síndrome adjudicado al consumo de la marihuana es el amotivacional, es decir, un cuadro de apatía, aburrimiento, alteraciones del juicio, concentración y memoria, pérdida de interés para relacionarse con otras personas o superación personal; aquí se incluye también el desgano general, falta de cuidado en la apariencia personal y se detecta en fumadores crónicos de altas dosis de marihuana.


Esto se da por las dosis elevadas de THC en la sangre, que persisten varias semanas después de que se suprime la administración, pero no se da un daño orgánico cerebral irreversible porque los síntomas desaparecerán poco a poco después de limpiar el organismo de la sustancia.


Diversos investigadores se han dado a la tarea de buscar daño cerebral en monos que han sido sujetos a una intoxicación crónica con humo de cannabis sirviéndose de una máscara con tres diferentes dosis, y al cabo de un año, se entrenó a los monos  para que con un botón pidieran pastillas con sabor a plátano a través del método de reforzamiento progresivo; al realizarse el examen post mortem se certificó que no hubo daño en el nivel estructural o neuroquímico.


Así también, no se ha comprobado que la cannabis produzca adicción o que conduzca al consumo de otras drogas, y se ha estudiado tanto en animales como en seres humanos, con síntomas relativamente discretos al sufrir de la abstinencia de la sustancia y dura de 4 a 5 días.














O. Ray y C. Ksir, Drugs, society and human behavior, 6a edición ed. Mosby, San Luis, 1993.

Qué es la Marihuana ?

Son las hojas de una planta llamada Cannabis Sativa, la cual tiene 60 compuestos químicos con efectos psicoactivos, lo que quiere decir que afecta al funcionamiento correcto de las neuronas. Se consume por vía oral (ingestión) o fumados.

El principal compuesto que se encuentra en esta planta es el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol) es el que produce los efectos de esta planta. Principalmente se almacena en los tejidos adiposos, básicamente en el cerebro. Tarda más de 7 días para que desaparezca del organismo.

La marihuana es considerada como una droga de alucinógenos menores, por los efectos que se presentan, también daña al S.N.C y algunos de sus efectos son muy parecidos a los que provoca el alcohol.

Al consumir esta droga, nuestros sentidos se agudizan, los colores se ven más intensos, los sonidos se escuchan más fuertes, el tacto es más sensible, produce apetito y las papilas gustativas se intensifican. 


En la química de la cannabis hay más de 400 sustancias sintetizadas por la misma planta, 60 de ellas son canabinoides, y abundan tres, que son el canabinol, el canabidiol y derivados del tetrahidrocanabinol (THC) que es el compuesto más activo desde el punto de vista psíquico. Al darse la combustión de la cannabis, se producen otros compuestos parecidos a los que surgen al darse la combustión del tabaco.


Cuando se fuma el THC este va a ser absorbido de forma rápida a la sangre y de ahí pasa al cerebro y resto del organismo, por lo que las concentraciones plasmáticas máximas logran alcanzarse en 7 ó 10 minutos, esto es, cuando los efectos de tipo cardiovascular y psíquico va a aparecer, y llegan a durar entre dos y tres horas.


La vida promedio del THC es de 19 horas aproximadamente, pero sus metabolitos pueden detectarse durante varios días, esto es por la gran solubilidad que tiene en las grasas, así que se acumula en el tejido adiposo del cuerpo y se va liberando lentamente, por lo que frecuentemente es difícil relacionar alteraciones psíquicas causadas por la cannabis.


Los fumadores de marihuana reportan más apetito, sequedad en la boca y garganta, aumento de la frecuencia cardiaca, enrojecimiento de ojos y agudeza sensorial, pero los efectos son de índole subjetiva según se trate de un sujeto experimentado o de uno que no la ha probado.


La Sociedad Internacional de Investigación sobre el Cannabis en su último congreso, definió que se habla del efecto de una molécula que se encuentra en una planta, pero también se habla de los efectos de un consumo habitual de la misma y como reacciona al combinarse con otros productos (alcohol, drogas sintéticas, tabaco); pero a pesar de lo perjudicial, también se discutieron los usos terapéuticos que respaldan a la marihuana como (1):


•La droga con usos terapéuticos conocidos más segura. No hay constancia de ninguna muerte causada por el uso de marihuana.

• Una de las medicinas más antiguas de la humanidad, con un expediente notable en cuanto a seguridad y eficacia.
• El mejor expectorante natural para aliviar los pulmones.
• Usada para el tratamiento de más de 100 enfermedades.
• Una de las drogas terapéuticas más estudiadas. Utilizada desde el año 2737 AC, no como los 10 o 50 años de pruebas de las drogas de hoy en día.
• El mejor agente para el control de las náuseas producidas por la quimioterapia en enfermos de cáncer.
• El mejor y más eficaz dilatador bronquial conocido. -Y se usa para: - • Remitir los dolores de cabeza de la migraña.
• Detener el avance del glaucoma.
• Controlar la espasticidad de la esclerosis múltiple (MS) y la parálisis.
• Aliviar las náuseas y el dolor asociados con tratamientos de la quimioterapia del cáncer. También ayuda en otros casos de náusea severa.
• Ataques epilépticos.
• Ayuda a los pacientes con enfisema a respirar mejor, aumentando su transferencia de oxígeno.
• Ayuda en el tratamiento de enfermedades relacionadas con el humo.
• Contra el dolor de artritis y reumatismo, y ayuda a otras enfermedades crónicas del dolor.
• Ayuda contra la anorexia nerviosa y otras enfermedades relacionadas con la pérdida del apetito.
• Para los espasmos: la marihuana es el mejor relajante.
• Contra los ataques de asma, mejora la respiración.
• Personas con SIDA: disminuye la tensión y la depresión, reduce el dolor, elimina las náuseas, y estimula el apetito.
• Para las enfermedades de la piel, como la pruritis.
• Contra la depresión y otros desórdenes del humor, combinado con la psicoterapia.
• Ayuda a superar el insomnio, durmiendo más profundamente.
• Parapléjicos y tetrapléjicos.
• Ayuda a aliviar los síntomas del síndrome de abstinencia del alcohol y narcóticos.
• Tiene efectos antimicrobiales y antibacterianos.
• Cura fístulas, granos y fibrosis, utilizada como pomada.

Fuente: "Usos terapéuticos de la cannabis". Recuperado 09 - 11 - 11 de:




Brailowsky, Simón. Las sustancias de los sueños. Neuropricofarmacología. FCE. 1995. p. 124.

Cannabis Medicinal, Bendito Libro Maldito

Sergio Vidal, antropólogo brasileño, se dedica a investigar desde hace 10 años los diferentes aspectos del cannabis, entre ellos, el aspecto social.

En esos años de grandes investigaciones, recibió invitaciones para debatir en seminarios, lo cual hizo que se convirtiera en un activista  de la legalización de dicha planta. Sus investigaciones eran tan buenas que se difundieron rápidamente por Portugal, ya que no había muchos artículos para ser leídos. Se convirtió en un organizador de la Marcha de la Maconha en Brasil.

Después de su éxito Sergio Vidal, unió todo su material para elaborar un libro que trata sobre el uso de psicoactivos, llamado “Cannabis Medicinal, introducción para el cultivo indoor”. El cual fue lanzado en diciembre de 2010, con un total de 3000 ejemplares.

Tal libro, no tuvo mucho apoyo ya que varias empresas pensaban que daba iniciativa al cultivo del cannabis. Él explico que solo vendía un libro y no la planta.  Decidió que solo serían vendidas las primeras 160 páginas del libro y que él, con ayuda de amigos tendría que financiar los gastos para que pudieran ser publicadas esas páginas. 


Sin embargo, se cuentan con lecturas más amplias y de índole científica que desmitifican lo negativo de la cannabis, como el de Simón Brailowsky que da a conocer a partir de estudios los efectos psicofarmacológicos de diferentes sustancias entre ellas el THC de la cannabis (1) o el texto de Schultes (2) o Hoffman (3) también con experiencias subjetivas de sus respectivos encuentros.


Principalmente, la mayor parte de la literatura dedicada a la marihuana es sobre todo en este proceso desmitificador de la sustancia, atribuyéndole dotes alimenticias, medicinales, curas milagrosas y hasta para deshacerse de la resaca después de una noche de fiesta, es sin embargo aquella que se dedica a hablar de los procesos cerebrales y de las cualidades químicas y cómo aprovecharlas mejor, los libros que más interés causan.


Día día se abren más editoriales o tiendas especializadas en este tipo de productos que no contemplan solo los libros al respecto, sino también una amplia gama de souvenirs y otro tipo de información haciendo de la marihuana un producto fácilmente comercial entre diversos sectores sociales, así también, sus efectos son recordados en libros como El conde de Montecristo, o Las mil y una noches, o también en series de televisión y libros, así como últimamente vemos la característica hoja en incontables manifestaciones.


Es sin embargo la literatura la que deja en los usuarios información más amplia y que les permite conocer otros usos que se le pueden dar aparte de los recreativos, y por qué no, incluso se pueden encontrar con recetas de cocina ya como parte del folclore.


















1. Brailowsky, Simón. Las sustancias de los sueños. Neuropricofarmacología. FCE. 1995. 
2. Schultes, R E., Plantas alucinógenas, La prensa médica, México, 1982.
3. Hoffman, A. Plantas de los dioses, FCE, México, 1982.

lunes, 31 de octubre de 2011

Efectos fisiologicos de la marihuana

“Existen compuestos endógenos que se unen a estos receptores y a los que se denomina como endocannabinoides. Estos ligandos pueden también modular la transmisión sináptica de los neurotransmisores glutamato y ácido gamma-aminobutírico (GABA) así como actuar sobre la neurotransmisión postsináptica dopaminérgica. Aunque no está del todo aclarado, el sistema endocannabinoide podría estar implicado en diferentes funciones fisiológicas entre las que destacan el aprendizaje, la Memoria, las emociones, el refuerzo, la ingesta de comida, la neuroprotección, el dolor y la conducta motora, entre otras”. (pnsd,2010)