
En 1545 llegó el cáñamo a América y su cultivo se expandió por todo el continente utilizado para hacer tejidos, papel y cuerdas. Como la mayoría de las redes, velas y cuerdas de las carabelas de su época, las de Cristóbal Colon por mencionar algunas conocidas, estaban hechas con tejidos de cáñamo.
Esto no cambió en años, además se usaba en rituales religiosos, medicinas que desde la antigua China e India se conocían como remedio para tratar cólicos, dolores musculares, gota, reumatismo, vómito y falta de apetito, hasta infecciones parasitarias, malaria, diarrea, entre tantas otras. Otro de sus usos, clave para esta historia, fue la fabricación de papel de cáñamo que tomo un fuerte impulso en la industria estadounidense a principios de 1900. No fue hasta en los años 30’s que la empresa DUPONT patentó el tratamiento químico que se usa para convertir la pulpa de madera en papel, que el papel de cáñamo y para efectos prácticos, el cultivo de cáñamo en general se vio amenazado (1).
Había potencial en el recién patentado producto, pero había que sacar de la competencia al papel de cáñamo que a pesar de ser más caro que el papel de pulpa de madera, era sumamente ecológico al no sacrificar hectáreas enteras de bosques y era preferido por su calidad y resistencia. El nuevo socio de DUPONT, William Randolph Hearst también conocido por ser el padre de la “Prensa Amarillista” se acerco al entonces Secretario del Tesoro Andrew Mellon, cuyo sobrino político, Harry J. Anslinger fungía como director del Buró Federal de Narcóticos y Drogas Peligrosas de los Estados Unidos. Para entonces y durante la Ley Seca de los 20’s, el uso recreativo de la marihuana (nombre que le dieron en México al cáñamo o cannabis) se había vuelto un sustituto accesible a falta de alcohol, y había comenzado a ser prohibido como tal en otras partes del mundo. Hearst, a través de sus periódicos sensacionalistas desarrolla una teoría racista promoviendo que negros y mexicanos se vuelven bestias salvajes que roban, violan y matan a la indefensa población blanca, tan pronto como consumen marihuana. Algunos de los terribles delitos de éstos consumidores incluían mirar 2 veces a una mujer blanca o pisarle la sombra a un hombre blanco. Hearst tenía además una rencilla personal contra los mexicanos, derivado del arrebatamiento de 800,000 acres de tierra que tenía en México, a manos del ejército de Pancho Villa (2).
Dejando leyendas de lado, la estrategia de satanización funcionó. Y a la causa, además de las indefensas y aterrorizadas comunidades blancas, se le sumaron más interesados… Las crecientes y bien relacionadas industrias del algodón, y de tejidos sintéticos como el nylon y el plástico también impulsaron la prohibición de la mariguana en pro de sus propios intereses. Tal es la suerte, que para diciembre de 1937 el congreso vecino aprobó su prohibición con el llamado “Marihuana Tax Act”, el departamento encargado de perseguir y penalizar el transporte, posesión, distribución y por supuesto consumo de cannabis, fue el dirigido por Anslinger, departamento que más tarde se convertiría en el Drug Enforcement Administration mejor conocido como D.E.A (3).Hubo posteriores argumentos médicos que pedían despenalizar el uso con este fin, los galenos afirmaban no haberse inmiscuido antes, por desconocer que el cáñamo era también conocido como marihuana. No fueron los únicos engañados, sin embargo, un año más tarde por presión de EU, la prohibición del cannabis fue incluida en la Convención Internacional del Opio, comprometiendo así a todos los países suscritos, a su criminalización absoluta.
La frontera con México comenzó a ser el lugar de entrada de los cargamentos de marihuana para ser consumida en el país. De repente, la zona de frontera se militarizó y la violencia aumentó. En 1972 se creó la agencia de Lucha Contra la Droga, DEA por sus siglas en inglés. La agencia no necesita una orden judicial para allanar una vivienda.
Mientras en varios países del mundo la marihuana es consumida de manera recreativa o medicinal, bajo el amparo de las leyes, en Estados Unidos se endureció la ley contra el consumo de estupefacientes, incluida la marihuana. México comenzó a librar una lucha sin cuartel contra el creciente narcotráfico, manejado por los brutales carteles. Desde 2006 hasta la fecha, han muerto más de 35,000 personas en la lucha contra el narcotráfico.
En los años ochenta, durante las presidencias de Ronald Regan, se endureció la prosecusión de casos relacionados con el consumo de marihuana. En promedio, hubo una convicción cada 38 segundos. Mientras tanto, varios estados en EU comenzaron a legalizar el uso medicinal de la marihuana, como Washington, Alaska, Maine, Oregon, Hawai, Maryland y Nevada. También se legalizó en Canada. En el año 2003, las farmacias en Holanda fueron obligadas a tener en stock marihuana medicinal para los pacientes que tenían prescripciones para su uso o consumo.
Años más tarde, los estados de Rhode Island, New Mexico, Michigan y New Jersey aprobaron leyes que permiten el uso medicional de la marihuana. En las elecciones de 2010, los votantes de California rechazaron una iniciativa que proponía la legalización de la posesión y el consumo de la marihuana con fines recreativos. Esto ha cambiado mucho desde entonces, y cada vez más intelectuales, diplomáticos, mandatarios, ex mandatarios y países enteros se abren a la despenalización de su uso tanto industrial, como medico y/o recreativo ó “lúdico”, incluso en algunos estados de los Estados Unidos.
1. Herer, Jack. El emperador está desnudo. El cáñamo y la conspiración de la Marihuana. Editorial Castellarte, Madrid, 2002
2. García Vallejo, Juan Pablo. La disipada historia de la marihuana en México, 1492-2010, Editado por Eterno Femenino Ediciones. México, 2011.
3. Arana, X. Cannabis: Salud, Legislación Y Políticas De Intervención, Editorial Dykinson, Barcelona 2008.













